Último día de colegio….o la lucha por la conciliación.

 

Infancia y conciliación
Foto by: @Kate.T. Parker

Hace unos días retomando la actividad del blog después de unas semanas de locura, estaba organizando los temas a tratar. Una de las  entradas que había pensado escribir era sobre los niños y el verano, pero como ya lo hice el año pasado( aquí )  mi primer impulso fue descartar el tema..

Unos días después me encontraba con esta estupenda reflexión de  @laura_picapino en Instagram: Sobre la conciliación

Hay temas que por mucho que tratemos no se agotan, lamentablemente… por mucho que pensemos que a nuestro alrededor las personas y la sociedad lo tiene tan claro como nosotros, descubrimos que NO siempre es verdad.

Una cosa es que la cruda realidad en este país haga que  la conciliación sea una UTOPÍA y otra muy distinta dar por sentado que los niños no necesitan dos meses y medio de descanso ….

“¿Por qué los colegios acaban las clases tan pronto?” …”¿ Es que no piensan en los padres?”    …” Los profesores se quejan de vicio, con tres meses de vacaciones … si yo no tengo ni 15 días seguidos.”  …”Durante el verano tengo que ponerme a repasar con los niños todos los días, porque si no pierden lo que han aprendido……¡ vaya birria de escuela!”… 

….. y así podría seguir y seguir… podría enseñaros estadísticas al respecto o declaraciones terribles de empresarios…pero creo que todos sabéis de lo que hablo.

Todos conocéis la trampa de asimilar que esto “debe ser así”.

De la falta casi total de conciliación, entre un mundo laboral cada vez más despiadado y las necesidades más básicas de afecto y tiempo libre que tenemos, somos víctimas todos pero muy especialmente los niños.

Los colegios no tienen esas vacaciones por capricho, ni para amargar la vida a nadie…las tienen porque los niños necesitan ser niños, al menos una parte del año… Tienen que poder descansar, jugar, emocionarse, aburrirse, pelearse, saltar, correr, aprender…

De nosotros depende cómo lo hagan.

No podemos estar con ellos todo el tiempo que quisiéramos, ya se encarga la vida de recordarnos que no. Parece que hemos olvidado que pasar tiempo juntos es un derecho de ambos: padres e hijos.

Conciliar es un derecho
Foto by: @Alain Laboile

Por favor no les trasmitamos además que son una carga… que la falta total de conciliación es culpa suya y que ellos son los que “estorban”…porque nada más lejos de la verdad.

Si no eres de los afortunados que pueden conciliar, busca opciones lo más amables  y respetuosas posibles con los niños.

Explícales la situación y buscad alternativas que reflejen sus gustos… desde hacer un  campamento de verano  en Bosquescuela  o un taller de teatro  en Sala Cuarta Pared o alguna de las maravillosas experiencias del Espacio Kikiriki … sé que no es fácil ni barato,  pero afortunadamente cada vez hay más alternativas de calidad. A veces la familia y los amigos son la mejor opción y además de facilitar mucho  la tarea permitimos a los peques disfrutar conociéndoles …

Conciliar todo el año.
Foto by: @Alain LAboile

Sea como sea, no dejemos nunca de luchar por nuestro derecho a conciliar la vida privada y la laboral, no demos las cosas por sentadas.

 

Viviremos todos mucho mejor.

 

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El peligro de la prisa.

O cómo las prisas no son buenas para llevar una vida slow…

Esta última semana y probablemente las dos siguientes serán de  una actividad extrema para mí… algo aparentemente muy alejado de la vida slow que pretendo llevar. Las prisas nunca son buenas compañeras, pero cuando entras en la rueda de la contrarreloj parece que tus posibilidades de llevar una vida más tranquila y sostenible bajan considerablemente…

Son esos días en los que por ejemplo, la tentación de comer “cualquier cosa y de cualquier manera” aparece en todo su esplendor…donde “perder”  una hora en la cocina es un lujo que no te puedes permitir… donde te da igual en qué venga la comida envuelta y los aditivos que lleve, mientras tú no tengas que prepararla…adiós a tu intención de llevar una vida zerowaste… todo está relacionado.

Pero si de algo me he dado cuenta, es de que es precisamente en estos momentos cuando es más importante parar, cocinar y pensar con la cabeza.. Es ahora cuando necesitas un extra de calma en tu vida, no cuando todo está tranquilo…

Ahora “perder” una hora en la cocina se puede convertir en tu mejor aliado. Siempre he pensado que no le dedicamos la atención necesaria al hecho de comer ( no a los alimentos que tomamos, que también)  si no a sentarnos TRANQUILAMENTE a comer.

Identificamos la rapidez como algo bueno por sí mismo, independientemente del contexto en donde se dé y hemos convertido los momentos en que nos recargarnos, física y anímicamente en algo malo… la famosa “comida rápida” o el no menos famosos “no pierda tiempo cocinando”

¿¿ Perder el tiempo  cuando lo que realmente estoy haciendo es cuidarme?? 

Hace unos meses  ya os hablé de ello en este post  y precisamente ayer, cuando me atacaba la tentación con todas sus ganas me acordé de este video :Lo que todos podemos aprender de los franceses a la hora de comer. ( está en inglés pero se entiende bastante bien) no habla de llevar una vida más sostenible, pero si de recuperar esas cosas que hacen mucho más positiva la vida, como disfrutar de una buena comida.

Sentarse a cenar tranquila, disfrutar de una comida hecha con cariño ( que tampoco se tarda tanto en hacerla) fue mucho más terapéutico para mí, que añadirle dos horas más al día, para hacer más cosas. Salir corriendo a comprar algo pre-cocinado, que genere un montón de basura en mi cocina, no va a hacer que me sienta mejor, ni que el tiempo me cunda más.

Y vosotros ¿ sois de los que paráis cuando según el mundo deberíais correr?

tTiempo para lo importante, slow food, slow life
Foto from:@parisenimages.fr

Minimalismo en nuestras vidas: cuando “menos es más”.

 

Minimalismo para una vida sostenible
Foto by: @ChemaMadoz. Podéis ver su trabajo en aquí

Hace unos días dejaba un comentario en una publicación de  la revista Gansos Salvajes sobre el minimalismo ( podéis verlo aquí ) y me hizo recordar  un post sobre  el  cambio de armario sostenible que hice hace unos meses.

Hablabamos de  “sistemas de orden” tan de moda en estos tiempos… ahora es el método Kondo, antes fue el Feng Shui, y hay otros muchos…Volver a pensar en todo esto, me hace preguntarme varias cosas:

¿¿ Por qué muchos tenemos esa relación amor/odio con el orden??  ¿¿ Por qué le damos un valor y una presencia tan destacable en nuestras vidas a los objetos ?? .

Desde que inicié esta aventura, estoy mucho menos apegada a las cosas ( aunque apostaría a que sigo teniendo muchas más de las que realmente necesito… cosas del consumismo occidental, me temo ) de lo que estaba hace un año, sin ir más lejos.

Haber empezado a vestir sostenible ha hecho que mi armario, por ejemplo,  esté mucho menos concurrido. Fijarme en la procedencia y tener que estar muy convencida antes de comprar algo de ropa ( porque la moda sostenible es más cara, esto es así) ha hecho que me sienta muy apegada a las prendas de ropa que tengo ahora . Me dan buen rollo.

La gran mayoría de la ropa que he dejado de ponerme la he reciclado o donado… y liberar ese espacio en mi armario y en vida no me puede haber sentado mejor.

Desde pequeña he vivido con la etiqueta de “desordenada” y ahora que empiezo a trasladar esta filosofía del “orden del armario” a mi vida y que me estoy volviendo mucho más minimalista resulta que no lo soy tanto…

“Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar”… más razón no se puede tener… ponerlo en práctica es una de las mejores cosas que podéis hacer.

Eso no quiere decir que a veces no nos asalte el desorden, un poco de caos no es el fin del mundo… (hay semanas en mi casa que no vemos la mesa del salón, de la de cosas que dejamos encima)… pero cuando ordenas todo es rápido y fácil.

No soy muy fan de los “sistemas de orden”, no porque no me parezcan útiles, si no porque no me gusta esta tendencia actual de controlar y sistematizar cada fracción de la vida…Me pasa también con el consumismo .

Con esta necesidad creada (y lamentablemente aceptada por casi todos nosotros) de que necesitamos COSAS para no ser desgraciados, ya ni siquiera ser “felices”, y las compramos a costa de lo que sea:  del medio ambiente,  de las personas, de nosotros mismos muchas veces, del espacio mínimo para vivir…

Por eso me ha gustado mucho esta aproximación al minimalismo (no desde una visión estética y/o decorativa ) si no de cómo te hacen sentir las cosas que tienes.  Sobre tomar conciencia de la cantidad de cosas que ponemos en nuestra vida y  que nos quitan energía y espacio vital.

El principio de una vida sostenible empieza por nosotros mismos, por hacer limpieza dentro y fuera de nosotros…por tomar conciencia del auténtico costo de  las cosas, su impacto, su huella ecológica, su huella social , etc… no solo el precio de la etiqueta.

La tarea es complicada no, lo siguiente… pero estamos en ello.

No creo que nunca llegue a este  nivel de minimalismo extremo: Vivir con lo mínimo. pienso que la mejor manera es adaptar cada paso a nuestra personalidad y yo me temo que soy un pelin más sentimental… pero no dejan de ser ideas de lo más interesantes  para reflexionar y espero ir incorporando alguna a mi vida slow.

¿¿ Y vosotros sois minimalistas??

Cuando yo era pequeña…

Infancia slow, infancia alternativa, infancia feliz.
Foto by: Niki Boom

Hoy  podríamos empezar el post con la frase “cuando yo era pequeña” La uso mucho en el blog cuando escribo sobre la infancia, por la sencilla razón de que muchas veces  olvidamos una obviedad tamaño piano: que nosotros TAMBIÉN fuimos niños.

No todos serán padres, pero todos hemos sido (o somos) hijos, así que algo podremos decir al respecto. Para eso tenemos que recordar nuestra infancia de verdad, no edulcorada. Esta parte es la realmente complicada, la morriña es lo que tiene.

Yo hoy voy a compartir con vosotros un recuerdo agridulce de mi infancia.

Durante mucho tiempo fui una niña  envidiada por mis amigos, porque tenía un suministro de juguetes (muñecas principalmente) casi ilimitado.

Esto tenía que ver con el trabajo de mi padre (desde antes de  nacer yo, hasta el momento de su muerte  unos pocos años después ) fue uno de los principales responsables de la publicidad de varios fabricantes de juguetes  muy importantes de aquella época ( …Las “muñecas de Famosa” se dirigían al portal  y luego venían todas a mi casa, para que os hagáis una idea…) lo que hizo que a mí  me llegaran durante años  montones de juguetes, muñecas y complementos .

Si me hubierais preguntado entonces habría  dicho  que me lo pasé bien. Muy bien de hecho…. o quizá no.

 Mis cinco juguetes favoritos de la infancia, esos que recuerdo con amor,  fueron: unos bloques  de madera de  colores para hacer construcciones, una muñeca de trapo rellena de semillas con dos trenzas muy largas ( que nunca supe de donde salió), un oso de peluche (  en algún momento  decidí que era una osa) ,un mecano  (que compartía con mi hermano ) y una especie de gnomo de tela muy feo y  bastante grande, que nos dieron como regalo en un pastelería al comprar unos bombones ( no sabían como librarse de él).

Salvo el gnomo que se perdió en una mudanza y el mecano ( que después de una dura negociación , muy parecida a la custodia compartida ) lo guarda mi hermano, conservo los demás como un tesoro.

Lo más curioso es que podía haber elegido casi cualquier muñeca, en aquella época era lo que mayoritariamente se nos regalaba a las niñas ,( aunque afortunadamente en mi casa nunca hicieron mucho caso de las diferencias de genero , si  que lo hacía el fabricante ) que quisiera. …pero recuerdo los de tela, los suaves, los cálidos, los blanditos, los que no eran de plástico y no lo hacían todo solos.

Los que me dejaban pensar, imaginar y olvidarme de ellos en un armario, para recuperarlos tiempo después con la misma ilusión.

¿¿Por qué no me pasaba lo mismo con los otros juguetes ??  ¿¿¿Con las muñecas de moda, los bebés que lo hacían todo, los cientos de complementos iguales pero en distintos colores ??

Pues creo que por dos razones básicas: la primera es que se recuerda lo que se siente y luego esto se convierte en experiencia. Y yo guardo muchas experiencias de estos juguetes … sentir empatía con el plástico es bastante más complicado.

La segunda es que estos juguetes eran una excepción, entre todos los demás que tenía a mi alcance… que eran muchos más de los que una niña de 6 años puede gestionar. … Puede parecer que abrir 15 paquetes de muñecas con todos sus complementos cada cumpleaños y/o Navidad, es algo fantástico para un niño, pero lo cierto es que yo no sabía qué hacer con aquello.

Me sentía abrumada y sobrepasada. … si jugaba con ellas, solo cumplía la expectativa que tenían sobre mí y además  se convertía en una obligación y si no lo hacia “no era consciente de la suerte que tenía”.

¿ Y sabéis una cosa? No lo era. No era una gran suerte.

No penséis mal, me gustaba (y me gusta ) recibir regalos. Que esas empresas mandaran sus regalos aún después de fallecer mi padre , habla bien de ellos porque no tenían que hacerlo.

El problema es que no hemos abandonado esa tendencia. … ¿Cuántos regalos recibe un niño por su cumpleaños ?… ¿Y por Navidad ?… ¿ Cuántos se consideran hoy en día suficientes para un solo niño ?… ¿Cuántos juguetes y/o cosas les compramos a lo largo del año sin una necesidad real ?

¿¿ No será preferible regalar menos juguetes pero mucho más significativos ?? Esos juguetes que llegan al corazón y que te acompañan toda tu vida.

Estamos generando una ansiedad increíble en pequeños inundados de cosas y juguetes, hiperestimulados las 24h , y sin saber qué hacer con ello. Si no dejamos un espacio, un hueco que rellenar nunca se despertará el deseo, la curiosidad, las ganas de buscar. Las habitaciones llenas de cosas no sirven para nada, si no hay experiencias enriquecedoras detrás… ya sean jugando a solas o en compañía…

Lo importante no son los juguetes ni la cantidad de cosas que les regalemos, lo importante es lo que les dejamos descubrir con ellos.

Celebraciones por todo lo alto…

https://alesconditeinglesblog.wordpress.com
Soy Ecosfera Member

Hoy estamos de celebración .. no puedo estar más contenta..!!!!

Hace muy poco os contaba el primer aniversario de  “Al Escondite Inglés” ; este primer año de compartir con todos vosotros mis aventuras para ir más despacio por la vida … y hoy estoy aquí contando que ya soy oficialmente miembro de Ecosfera Club …. una comunidad llena de gente con ideas maravillosas para conseguir que todos podamos llevar una vida  más sostenible…

Dos de las cosas que más me siguen sorprendiendo de esta aventura son que haya gente a la que no conozco y que puntualmente se “pasan a verme” y a leer las cosas que os cuento (milllones de  GRACIAS ) y otra ha sido descubrir la cantidad de gente que hay por ahí  (en redes sociales, blogs , etc) y  que tienen muchas más cosas en común conmigo, de lo que pudiera imaginar.

Formas similares de ver el mundo, y de intentar cambiarlo …  pero también formas distintas de ver la vida, pero igual de interesantes que la mía… Me encanta.

Lo que más me gusta de pertenecer ahora a Ecosfera , es que hay  muchas de esas personas  nuevas  esperándome  en el mismo lugar…

¿¿ Las descubrimos juntos??

Con la cara lavada…

cosmética ecológica,slow life,vida sana
Foto: via @Pinterest

Hoy os traigo un post recopilatorio con información sobre cosmética/higiene ecológica.

La idea es hacer una serie corta de post repasando mis avances ( y retrocesos, que también los hay ) en esta parte más mundana de “ir despacio por la vida”, que es la higiene personal y la doméstica.

 ¿Por qué os cuento todo esto hoy ?

Muchos de los productos / tiendas/ trucos que os cuento a continuación los encontré navegando por distintos blogs , algo bastante fácil, pero muchas veces echaba en falta opiniones de los usuarios y sus experiencias …buenas y malas… así que aquí tenéis mi pequeña lista. En su día , las experiencias de otros me dieron la idea, me sirvieron de ayuda para ir cambiando estos pequeños hábitos, lo que a  la larga ha supuesto un gran cambio . ¡¡ Espero que os sea útil !!

Una de las primeras cosas que hice al empezar en esta aventura de ir despacio por la vida, fue fijarme en el tipo de productos  cosméticos y de higiene que utilizaba, llenos de químicos y de mil cosas más … además de que la inmensa mayoría se prueban en animales.

Terrible.

Afortunadamente no tuve que repasar muchos productos… quizá penséis que soy un caso extraño pero no me maquillo habitualmente, ni me gusta usar perfumes, no llevo manicura, no tomo el sol… esto facilita las cosas un poco…pero quedan muchos más campos por cubrir.

Lo primero que cambié, hace tiempo, fue el uso de geles y jabones ( como ya os conté en uno de los primeros post del blog) … ahora solo uso los de El Gallinero de Miss Marple y sus aceites y mermeladas exfoliantes… no he vuelto a necesitar echarme crema hidratante desde hace un par de años…

Tampoco uso los  desodorantes típicos : la mayoría de los comercializados por las grandes empresas, tienen elementos nocivos ( aluminio principalmente ) y son anti-traspirantes, no dejando al cuerpo eliminar toxinas … que una cosa es NO oler mal y otra distinta no dejar a nuestro cuerpo eliminar lo que le sobra... utilizo este :Desodorante T’eo  y me va estupendamente…. A los que penséis que no será suficiente : no me ha fallado NUNCA , ni después de una jornada de trabajo de 14 horas en verano  …. eso si, el cuerpo tarda unos días en acostumbrarse de nuevo a sudar.

Otra cosa que también he cambiado es la pasta de dientes , sin químicos ni micro-plásticos :Limelight pasta de dientes otra ventaja que tiene: se acabó el desastre del tubo de pasta de dientes despachurrado en la maleta o en el bolso…

El tema del champú está siendo un poco más complejo. Tengo el pelo bastante largo y en general seco, aunque no abuso del secador, ni uso planchas ni nada parecido, la mayor parte del tiempo lo llevo recogido ( para trabajar ) y la melena lo nota.

Mís primeros intentos de utilizar champús y suavizantes ecológicos fueron un desastre…compré online varios tipos y  me dejaban el pelo con tanta electricidad estática que  hasta hacerse una coleta dolía …  por supuesto que no los pude devolver y volví al champú comercial que usaba anteriormente…pero esto tampoco fue la solución, aparte de contaminar ( a mí y al planeta) al cabo de unas semanas tenía que cambiar de marca porque dejaba de hacer efecto.

Hablando con mi peluquera, me dio parte de la solución:  dejar de lavarme el pelo a diario ( esto era algo que tenía tan inculcado que os aseguro que me costó) y limitarlo a dos/tres veces por semana ( obviamente si vuestra actividad no requiere que os lo lavéis más, no es lo mismo hacer ejercicio y sudar mucho, que tener un día tranquilo )…

¿Qué se consigue con esto? Pues que el cabello recupere su equilibrio natural, deje de producir grasa de más o de menos y esté más fuerte y bonito ( y se caiga mucho menos)… También os digo que al pelo le lleva un tiempo acostumbrarse a esta nueva fase y durante dos o tres semanas es todo un poco caos, yo aproveché en verano, para hacer este cambio de rutina.

Aún sigo en la búsqueda de un champú/acondicionador ecológico que vaya realmente bien con mi pelo y lo deje como estoy acostumbrada ( algo bastante utópico, lo sé… lo que la mayoría de los champús convencionales hacen, es enmascarar el verdadero estado del cabello con siliconas y a ese “enmascaramiento”  es a lo que nos hemos acostumbrado) pero de momento he encontrado una solución suficientemente buena: uso unos de Lush ( después de mis experiencias fallidas prefiero comprarlos en una tienda física,   aunque no los puedes probar, como una crema, al menos te asesoran al ver tu tipo de cabello). Me siguen dejando el pelo más seco de lo que estoy acostumbrada, pero me hago una mascarilla de miel y aceite de oliva (os confieso que cuando no tengo tiempo, recurro a acondicionador convencional, pero espero ir desechando su uso pronto) y funciona bastante bien…

(*Si alguien más ha pasado por esta búsqueda del santo grial de los champús, que me cuente lo que encontró, por favor ..!!*)

Para la cara (como crema hidratante) voy a probar esta crema hidratante que me llegará en los próximos días… Ya os contaré!!

Como veis no ha sido un post muy largo lleno de alternativas y consejos de cosmética  (nada más lejos de mi intención), es simplemente una recopilación de cosas que he probado y que a mí me funcionan… varias totalmente ecológicas y otras simplemente de producción artesana y local… sea como sea salgo ganando, mi cuerpo lo nota, mi salud también y mi bolsillo.  

Muchas de estas cosas pueden parecer caras en un principio (comparado con los precios que estamos acostumbrados a pagar por los productos de higiene llenos de químicos ) pero cuando te das cuenta de que duran mucho más y de que el resultado es mucho mejor, el precio es más que correcto.

Por último y no menos importante, si sois de  los que tenéis tiempo y habilidad os dejo varios blogs MARAVILLOSOS ( seguramente los conocéis, porque son geniales )  donde podréis encontrar muchas “recetas” de productos de higiene para hacer en casa y de paso generar la menor cantidad  posible de residuos.

¡¡¡¡ Espero llegar a esto algún día …!!!!!

Cualquier cosita es cariño el blog de Mariana sobre cómo llevar una vida sostenible… es simplemente una maravilla de blog, lleno de ideas super útiles … otro de mis favoritos es este de La Ecocosmopolita donde YvelisseL y Tere sus creadoras y administradoras cuentan cómo trabajan  por una vida más sostenible  ( para ellas y para todos ), tiene  una tienda online donde venden artículos increíbles para ayudarnos a gastar menos y reutilizar más, muchos aplicables a lo que hoy hablamos.

Vivir sin plástico  es como su propio nombre indica, la aventura de una pareja Patricia y Fernando, que se embarcaron en la locura maravillosa de desterrar el plástico de sus vidas (reconozco que a mí me quedan eones para llegar a acercarme siquiera al nivel de estos señores, pero por ganas que no quede ) y que en su impresionante blog , entre otras muchas cosas , también dan consejos/recetas para hacer algunos de vuestros propios productos de aseo.

Hay mucha gente más iniciando esta aventura ( como yo misma) o ya metidas de lleno en ella, pero para no saturar de información hoy os dejo solo estos tres… en los próximos post más.

Despacito por la vida se vive mejor ..

Happy Birthday…

Hoy estoy de cumpleaños… al sentarme a terminar de escribir la entrada de esta semana, me he dado cuenta de que HACE UN AÑO que empecé esta locura… Increíble la cantidad de cosas que han pasado desde ese momento.

Los que seguís el blog, sabéis que suelo hacer una especie de recuento, cada cierto tiempo…concretamente cada 21 post… una pequeña manía. Pero esto es algo bastante más gordo.

Llevo un año compartiendo los intentos de  ir más despacio por la vida… lo más paradójico es que cuanto más lo consigo, cuanto más ralentizo mi modo de vida, más cosas empiezan a pasar a mi alrededor y a más velocidad.

Empecé esta historia a modo de diario o recuento… como forma de organizarme la cabeza… y sin darme cuenta me encuentro intercambiando ideas con gente de un montón de sitios, con un montón de vidas y de visiones distintas a la mía… pero todas con algo en común : las ganas de ir despacio.

Sin duda alguna, el cambio más llamativo ha sido empezar a compartir con vosotros mis juguetes ecológicos ( dentro de poco estará abierta la tienda on-line  )… jamás me había imaginado algo así… Ya os he enseñado algunas fotos de mis peques, y os he contado bastantes cosas sobre lo que hago…pero hay algo que no os había dicho, más que nada porque ni yo misma lo sabía muy bien :

¿¿Cómo he llegado hasta aquí??

Muy sencillo yendo “despacito por la vida”… bromas aparte… si no hubiera hecho caso a la necesidad imperiosa de ir más despacio, de no dedicar mi vida a trabajar , como si esto fuera lo único importante en la vida… si no me hubiese atrevido a contar lo que se me pasa por la cabeza,  hablar sobre los temas que me interesan ( educación, conciliación, empoderamiento, ecología , sostenibilidad, naturaleza, animales…o cualquier otra cosa ) nunca nunca nunca habría llegado a embarcarme en esta aventura.

No tengo ni idea de cómo me va a salir… espero que muy bien, que muchos más os unáis a este viaje y que muchísimos niños más disfruten con mis muñecos; a juzgar por las fotos que me mandáis los que ya los tenéis,  así será…pero estoy segura de una cosa, salga como salga: no puedo estar más contenta.

Jamás pensé hace un año , cuando me “enfrentaba” al primer post en blanco y lo ilustraba con una foto de las vacaciones pasadas, que esto me iba a traer tantísimas cosas buenas a mi vida…Casi estoy por cambiar el lema de esta aventura por “quien  la sigue la consigue”…

 

despacito por la vida, slow life, gracias

 

Gracias a todos por acompañarme en esta manera de viajar DESPACITO POR LA VIDA…